Vaticano: Constituciones renovadas de las Hermanas Hospitalarias

La aprobación del nuevo texto de las Constituciones promueve con renovada potencia su misión hospitalaria: el servicio a las personas con enfermedad mental y discapacidad- con preferencia por los más vulnerables-, en un mundo en el que la salud mental cobra protagonismo.

La Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, que anualmente asiste a más de 820 mil personas con enfermedad mental, discapacidad y demencias, recibió la aprobación del nuevo texto de sus Constituciones por parte del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica. Las modificaciones buscan responder mejor a la realidad de la sociedad actual -multicultural, cambiante y desafiante-, subrayando la esencia de una vocación que se define como hospitalaria.

La elaboración del nuevo texto comenzó en el 2019 y contó con la participación de más de 900 religiosas de todo el mundo. El nuevo documento revitaliza la identidad y misión de las Hermanas Hospitalarias en la Iglesia y en el mundo. “No se trata de un camino nuevo, sino del mismo camino hospitalario, pero con matices diferentes para adecuarnos a las exigencias del momento actual”, afirma Sor Anabela Carneiro, Superiora general de la Congregación.

Entre los cambios introducidos en las nuevas Constituciones, cobran relevancia algunas nuevas perspectivas. Por un lado, una nueva mirada sobre la espiritualidad hospitalaria, entendiéndola no solo en su dimensión de oración, sino como una espiritualidad que abarca todos los ámbitos de acción de la persona. En segundo lugar, se introduce el concepto de formación continua y permanente de las religiosas -respetando la etapa de vida de cada una- dentro de la Congregación. En tercer lugar, aparece la dimensión de la interculturalidad, la apertura a la universalidad tanto para la vida en comunidad como para el servicio brindado con realidades propias de los 25 países donde están presentes. Finalmente, la última modificación está relacionada con entender a la autoridad como un servicio y no como un poder: el Gobierno es una autoridad marcada por la Hospitalidad.

Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada cuatro personas en el mundo padece algún tipo de trastorno mental, 650 millones de personas presentan discapacidades físicas e intelectuales, y el 10% de la población son adultos mayores. El servicio de las Hermanas Hospitalarias, presente en más de 85 centros asistenciales en el mundo, responde a la necesidad de miles de personas que suelen quedar al margen de la sociedad, como dice el Papa Francisco.

“El nuevo texto de las constituciones marca el carisma y la misión de nuestra congregación: nuestro lugar es estar junto a los que sufren. Por lo que el impacto en la sociedad es directo” , afirma Sor Anabela Carneiro. Ahora el desafío de la Congregación es acercarse al nuevo texto para encarnarlo en vida comunitaria y de servicio a los más vulnerables.

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