La Buena Noticia de la semana, 18 de diciembre de 2022

Nos encontramos cercanos a este cuarto y último domingo de Adviento, a las puertas ya de la Navidad. El Señor está cerca, está a la puerta. En estos últimos días del Adviento, volvemos nuestra mirada hacia José y María, que esperan el nacimiento inminente de Jesús, los padres creyentes, sencillos, que confían en el Señor y que son para nosotros modelo de fe. 

Isaías nos dirá que Dios salva y ofrece signos de ello, al que se acoge a él. La carencia de fe rehúsa el signo, pero Dios nos lo da y nos explica lo que significan.  

El apóstol San Pablo escribe a la comunidad de Roma que su razón de ser no es otra cosa que anunciar el Evangelio a todos los pueblos, para que todos los hombres conozcan la verdad de Jesucristo. También nosotros estamos llamados a esa misión.  

El Evangelio nos narra este domingo la encarnación del Hijo de Dios y cómo la disponibilidad generosa de María y la fe confiada de José en la palabra del Señor, hacen posible que nos designios de Dios se cumplan, que el Emmanuel, “Dios-con-nosotros” llegue para salvarnos.      

DOMINGO

«CON MÚSICA SABE MEJOR…»

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