Somos una congregación religiosa católica femenina fundada en 1881 en Ciempozuelos (Madrid).
Nuestra misión es ofrecer atención médica, de rehabilitación y social, así como educación, a personas vulnerables, con especial dedicación a la salud mental, la discapacidad intelectual, la psicogeriatría, el daño cerebral y los cuidados paliativos.
Bajo nuestro valor central de la Hospitalidad, unimos la excelencia científica con una profunda calidez humana (unión de ciencia y caridad). Actualmente, formamos una comunidad internacional presente en 25 países, con más de 85 centros asistenciales, donde religiosas, profesionales, laicos y voluntarios trabajamos juntos, situando siempre a la persona en el centro.
La Hospitalidad es el valor humano esencial y el núcleo de nuestra identidad, que consiste en ofrecer espacio y tiempo, atención y cuidado, humanidad y recursos a las personas más vulnerables. Este valor fundamental se explicita y despliega en ocho valores hospitalarios:
La congregación fue fundada el 31 de mayo de 1881 en Ciempozuelos (Madrid) por el italiano San Benito Menni, sacerdote de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, junto a María Josefa Recio y María Angustias Giménez, ambas de Granada.
Nació para dar una respuesta digna y sanitaria al extremo abandono y exclusión que sufrían las mujeres con enfermedad mental de la época, que no podían ser atendidas en los hospitales de varones existentes. Con un grupo inicial de diez jóvenes, los fundadores iniciaron una obra pionera que unió ciencia y caridad para ofrecer el «rostro femenino de la hospitalidad». En 1901, la congregación recibió la aprobación definitiva de la Santa Sede.
Acompañamos principalmente a personas con problemas de salud mental, discapacidad intelectual, daño cerebral y otras necesidades sociosanitarias. También atendemos a personas mayores, enfermos que necesitan cuidados paliativos y personas en situación de vulnerabilidad o exclusión social.
Nuestro acompañamiento se extiende a sus familias y comunidades, ofreciendo una atención integral, cercana y adaptada a las necesidades de cada persona en las distintas etapas de su vida.
Actualmente, Hermanas Hospitalarias es una comunidad internacional presente en 25 países de África, Asia, América Latina y Europa. Gestionamos más de 85 centros sociosanitarios, en los que brindamos atención a cerca de 820.000 personas al año. Esta labor es posible gracias a la entrega humana y profesional de alrededor de 800 hermanas, más de 15.500 colaboradores y numerosos voluntarios.
Hermanas Hospitalarias es una congregación internacional presente en 25 países de África, América Latina, Asia y Europa, con una red de más de 85 centros sociosanitarios. La sede del Gobierno general está en Roma (Italia).
Puedes consultar la ubicación, los servicios y los datos de contacto de cada centro en nuestro mapa de Dónde estamos. Cada centro gestiona directamente sus citas e información asistencial.
Estas dos entidades forman parte de una misma red y comparten la misma identidad y valores, pero se especializan en diferentes áreas de la misión:
Ofrecemos un modelo asistencial especializado orientado a las personas en situación de vulnerabilidad en las siguientes grandes líneas:
El proceso de admisión depende del tipo de plaza y de la vía de acceso. Las plazas públicas o concertadas se gestionan a través de los servicios de salud o servicios sociales de cada Comunidad Autónoma. Para plazas privadas, debes contactar directamente con el centro para solicitar una valoración.
Consulta nuestro mapa de centros para encontrar el más cercano.
El coste depende del tipo de plaza y del centro. Las plazas públicas o concertadas se rigen por las condiciones establecidas por la Administración correspondiente, mientras que las plazas privadas tienen tarifas propias. También existen plazas de acción social para personas en situación de vulnerabilidad.
Además de la atención sanitaria, Hermanas Hospitalarias desarrolla programas de rehabilitación psicosocial, atención comunitaria, educación, formación e inclusión sociolaboral. También impulsa centros de día, hogares protegidos y residencias asistidas que favorecen la autonomía y la participación social de personas con problemas de salud mental, discapacidad intelectual o en situación de vulnerabilidad.
A través de la Fundación Benito Menni, promueve además proyectos de cooperación, empoderamiento comunitario y ayuda humanitaria en distintos países. Los programas se adaptan a las necesidades de cada comunidad y buscan que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida con dignidad y la mayor autonomía posible.
Ofrecemos una atención integral y personalizada orientada a desarrollar al máximo las capacidades, la autonomía y la calidad de vida de cada persona. Para ello, contamos con programas de rehabilitación, educación, formación, actividades ocupacionales y laborales, apoyo residencial e inclusión social.
Trabajamos junto a las familias y los equipos profesionales para proporcionar los apoyos necesarios en cada etapa de la vida, siempre desde el respeto, la cercanía y el reconocimiento de la dignidad de cada persona. También promovemos proyectos de cooperación e inclusión dirigidos a personas con discapacidad en contextos de especial vulnerabilidad.
Ofrecemos un modelo de atención integral y centrado en la persona, que combina la calidad profesional y científica con un cuidado cercano y humanizado. Atendemos las necesidades físicas, psicológicas, sociales y espirituales de cada persona, respetando siempre su dignidad, sus derechos y su historia de vida.
Nuestro acompañamiento se adapta a cada situación y busca favorecer la recuperación, la autonomía, la inclusión social y la calidad de vida. Para ello, trabajamos de manera coordinada con las familias, los equipos profesionales, las Hermanas y el voluntariado, dando prioridad a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
La educación forma parte de la misión de Hermanas Hospitalarias. La Congregación promueve y gestiona colegios, centros educativos y programas de educación especial adaptados a las necesidades de los alumnos y sus familias, con especial atención a las personas con discapacidad intelectual o que requieren apoyos específicos.
También desarrolla programas de formación ocupacional y laboral que favorecen la autonomía y la inclusión social. Además, impulsa la formación continua de sus profesionales y colaboradores en los ámbitos técnico, científico, humano, relacional y ético, para garantizar una atención de calidad basada en los valores hospitalarios.
La Comunidad Hospitalaria es el tejido relacional que se establece entre todos los implicados en nuestro proyecto, formando una verdadera «familia hospitalaria». Está constituida por:
El camino para consagrarse como Hermana Hospitalaria es un itinerario progresivo de discernimiento, maduración personal y formación teológica, carismática y profesional. Si sientes la llamada a entregar tu vida al servicio de Jesús en las personas más vulnerables, el proceso contempla las siguientes etapas formativas:
Si deseas conocer más testimonios de nuestras hermanas o iniciar un proceso de discernimiento, puedes ponerte en contacto con nosotras en hospitalarias.org/hermanas-hospitalarias.
Quienes deseen unirse al equipo pueden enviar su solicitud de empleo y consultar las vacantes a través del portal oficial de talento. Existen diversas formas de implicarse activamente en nuestra misión:
La vía de contacto depende del tipo de consulta:
También puedes conocer cómo se estructura la Congregación y acceder a las distintas provincias y delegaciones desde la sección de Organización.