Familia Hospitalaria: Modeste NTWA MBEY, un testimonio vivo del carisma hospitalario

En el corazón de Kinshasa, República Democrática del Congo, encontramos una historia inspiradora de hospitalidad y entrega. Modeste NTWA MBEY es miembro de la Familia Hospitalaria desde 2005. A lo largo de más de 16 años, su dedicación ha sido un ejemplo vivo del carisma hospitalario que nos identifica. 

A continuación, compartimos sus propias palabras en respuesta a tres preguntas que reflejan su experiencia y compromiso.

¿Cuál es su rol y hace cuánto tiempo forma parte de Hermanas Hospitalarias?

Soy una de las personas que crearon la Familia Hospitalaria de Kinshasa en la República Democrática del Congo en 2005.

Fui secretario de la Familia Hospitalaria durante 16 años y participé en todas las actividades organizadas, como cursos de formación, visitas a la calle, reuniones y actividades de sensibilización en las parroquias de la archidiócesis de Kinshasa.

 

¿Cómo ha experimentado el carisma de las Hermanas Hospitalarias en su trabajo diario?

He vivido y sigo viviendo plenamente el carisma de las Hermanas Hospitalarias en mi trabajo diario. Durante 20 años, cuidé en mi casa a 2 hijos de una enferma mental hasta que uno de ellos obtuvo su diploma estatal en 2022.

También ayudé a dos enfermas mentales a integrarse en la sociedad tras su tratamiento y recuperación en el Centro de Salud Mental ‘Telema’ de Matete. Trabajaron como limpiadoras, una durante 8 años y la otra durante 4.

Durante varios años, también participé en la integración de enfermos mentales de la calle durante las salidas. Después del tratamiento en el Centro ‘Béthanie’, la Familia Hospitalaria buscó a sus familiares para reintegrarlas.

También matriculé y supervisé la formación de una huérfana de la Familia Hospitalaria en el Instituto Superior de Técnicas Médicas de Kinshasa, donde completó sus estudios de enfermería. Ahora trabaja como enfermera.

 

¿Qué significa para usted la hospitalidad?

Para mí, la hospitalidad es un encuentro con una persona, un enfermo, un discapacitado mental o alguien necesitado.

El hecho de haber acogido y alojado a los 2 niños huérfanos y de haber ayudado a integrar en la vida laboral a las 2 mujeres enfermas es la prueba de que vivo y practico la hospitalidad.

 

La vida de Modeste NTWA MBEY es un testimonio del poder transformador de la hospitalidad. Su compromiso con el carisma de las Hermanas Hospitalarias no solo ha cambiado la vida de quienes ha acogido, sino también la de toda la comunidad que la rodea.

¡Gracias Modeste por tu testimonio!

Otras noticias

Oremos por las vocaciones: responder con valentía a la llamada de Dios

«Hoy queremos pedir por las vocaciones». Con esta invitación nos unimos en oración por todas aquellas personas que escuchan una llamada en su corazón y se preguntan cómo hacer de su vida un don para los demás.

La Buena Noticia de la semana, domingo 21 de junio

En pocas semanas estaremos celebrando Pentecostés y en este domingo (VI de Pascua) aparece en las tres lecturas el protagonismo del Espíritu, que es quien da vida a la comunidad.

Las jóvenes misioneras viven una jornada de servicio y esperanza

Los 59 jóvenes participantes del Encuentro de Pastoral Juvenil Vocacional de Verano «Jóvenes Misioneras» vivieron una jornada centrada en la misericordia, el servicio y la misión.