La vida y legado de M Angustias Giménez, continúa vivo en el carisma de las Hermanas Hospitalarias, invitando a vivir la hospitalidad desde la sencillez, la creatividad, la confianza y el servicio a las personas más vulnerables.
María Angustias Giménez nació en Granada (España) el 21 de agosto de 1849 y fue bautizada en la parroquia de los Santos Justo y Pastor. En 1871 conoció a María Josefa Recio, con quien entabló una profunda amistad. El 21 de junio de 1880 ambas partieron de Granada hacia Ciempozuelos (Madrid), donde fueron recibidas por San Benito Menni en una modesta casa. El 31 de mayo de 1881 tomó el hábito con el nombre de sor Corazón de Jesús. Falleció en Sant Boi de Llobregat (Barcelona) el 2 de agosto de 1897. Sus restos permanecieron en el panteón de su familia hasta 1983, cuando fueron hallados de manera casual. Actualmente reposan en Ciempozuelos junto a los de San Benito Menni y María Josefa Recio.
Mujer de desbordante imaginación, profundamente afectuosa y de gran sensibilidad espiritual, María Angustias vivió con una profunda confianza en Dios y una constante apertura a los demás. Su capacidad para abrir caminos, cultivar la vida interior y reconocer el valor de cada persona sigue siendo una fuente de inspiración para la misión hospitalaria. De una carta de San Benito Menni hizo suyo el lema «rogar, trabajar, padecer, sufrir, amar a Dios y callar», palabras que han acompañado desde sus inicios la vida de la Congregación.
Por encargo de San Benito Menni, María Angustias escribió la Relación sobre los Orígenes de la Congregación, una obra que, junto con la correspondencia del fundador, constituye la principal fuente para conocer la espiritualidad y el nacimiento del Instituto. Más que una crónica de los acontecimientos, este escrito recoge una experiencia profundamente humana, espiritual y carismática, concebida para conservar la memoria de los orígenes e inspirar a las generaciones futuras.