Desde el mes de julio, sor Anabela Moreira G. Carneiro (Provincia de Portugal) ha viajado a varias sedes de otras circunscripciones con el objetivo de acompañar las hermanas en este tiempo dedicado a la oración, a la reflexión y al silencio, a la luz de la Palabra de Dios, que son los Ejercicios Espirituales. Y también, para dar formación a un grupo de laicos.
El viaje de sor Anabela se enmarca plenamente en el camino de colaboración. Las diferentes realidades de la Congregación permanecen conectadas y buscan compartir entre ellas los experiencias, recursos y aprendizajes que cada una posee.
Esta experiencia de acompañamiento y formación es una expresión concreta de una Congregación que camina unida, que comparte lo que tiene y que se enriquece con la realidad de las demás, fortaleciendo así la comunión y la misión hospitalaria.
- Ejercicios espirituales: la experiencia de estos meses
Un grupo grande de hermanas, de diferentes lugares de África e Italia, han vivido la experiencia de los ejercicios espirituales.
El recorrido comenzó el 13 de julio, en Togo, donde permaneció hasta el 21 de julio. Del 24 de julio al 1 de agosto continuó en Kinshasa (Congo); del 2 al 10 de agosto en Yaoundé (Camerún) y, finalmente, del 8 al 13 de septiembre en Viterbo (Italia).
Durante los momentos de reflexión se ha profundizado el lema capitular “Revestíos de entrañas de misericordia”, a la luz de la Palabra de Dios y de los Fundadores. A lo largo del camino de oración, las hermanas han sido invitadas a dejarse revestir por sus entrañas de misericordia, en un tiempo de encuentro con Dios y de profundización en el carisma hospitalario.
La reflexión ha partido también de las Constituciones de la Congregación, que recuerdan la llamada de las hermanas a ser presencia de un Dios compasivo y misericordioso junto a las personas que sufren.
En este contexto, los Ejercicios han sido una oportunidad para revisar la propia vida, preguntándose si, en el momento presente, se está siguiendo realmente este camino de misericordia y de Hospitalidad. Pero, ante todo, ha sido un proceso personal de oración, enriquecido también por momentos de compartir.
- Formación con laicos
Encuentros con laicos que han ofrecido la oportunidad de profundizar en la figura del Padre Menni, especialmente en la manera en que vivió la Hospitalidad a lo largo de su vida, y en cómo este mismo espíritu puede ser vivido hoy por los laicos, cada uno desde su propia vocación y realidad.


