Hay testimonios que nos conmueven porque hablan de heridas reales. Y hay palabras que permanecen en el corazón porque nos recuerdan que, incluso en medio del dolor, Dios sigue presente.
Tras escuchar el testimonio de una joven que compartió con él una infancia marcada por la violencia y el abandono, el papa León XIV reflexionó sobre el sufrimiento, el perdón y la esperanza. Sus palabras, en diálogo con el legado de San Benito Menni, nos invitan a no dejar que el mal tenga la última palabra, a confiar en que Dios camina con nosotros y a descubrir en la caridad un camino de sanación.
Como Hermanas Hospitalarias, hacemos nuestro este mensaje y renovamos cada día el compromiso de escuchar, acompañar y cuidar a quienes más sufren. Porque, incluso en las historias atravesadas por el dolor, siempre puede abrirse un camino hacia la esperanza.