Buenos días.
Los días y las semanas pasan volando y llegamos ya al trigésimo domingo del tiempo ordinario.
Las lecturas pueden resumirse en el amor a dios y el amor al prójimo. Jesús une dos citas del Antiguo Testamento para expresar que con el mismo corazón se debe amar a Dios y a todos los seres humanos. Así se entiende también en la lectura del Éxodo, donde Dios mismo concreta mediante diversas prescripciones cómo ha de ser la relación con los extranjeros, las viudas, los huérfanos y otros necesitados, y establece el culto que al Él se le debe.
“Amad mucho a Jesús. Descansad en su Divino Corazón. No dejarse llevar de los desalientos y confiar enteramente en los Corazones de Jesús y María” (San Benito Menni)