La espiritualidad, sea o no de carácter religioso, forma parte de la dimensión más profunda de la persona. Fieles a nuestro carisma, sabemos que integrarla en los procesos de curación permite comprender y acompañar a cada persona en su totalidad, especialmente en los contextos de enfermedad, vulnerabilidad o sufrimiento psíquico.
En un momento histórico en el que la salud mental y el bienestar emocional ocupan un lugar cada vez más relevante, atender la dimensión espiritual se convierte en un elemento clave para ofrecer una asistencia verdaderamente integral que une ciencia y humanidad. En Fundación Hospitalarias, la atención espiritual y religiosa (AER) forma parte esencial de nuestro modelo asistencial, integrándose en el trabajo de nuestros equipos interdisciplinares como un pilar más en el acompañamiento a las personas atendidas.
Un espacio para el diálogo y la reflexión en Málaga
Bajo esta mirada, el pasado 19 de junio de 2026, la Casa Diocesana de Espiritualidad de Málaga acogió la XX Jornada de Atención Espiritual y Religiosa. Este encuentro se consolidó como un espacio de diálogo interdisciplinar para reflexionar sobre el papel fundamental de la espiritualidad en los procesos de salud y cuidado.
La jornada reunió a la Comunidad Hospitalaria —profesionales de psiquiatría, psicología, filosofía, teología y enfermería— para abordar cuestiones clave como la relación entre espiritualidad y salud mental, la experiencia de la culpa, las heridas personales y el valor de la cercanía compasiva en el final de la vida.
La apertura institucional del encuentro contó con la participación de Sor Fuencisla Martín, Superiora Provincial de Hermanas Hospitalarias en España; Alejandro Florit, director de Identidad de Fundación Hospitalarias; y Mons. José Antonio Satué, obispo de Málaga.
Durante su intervención, Sor Fuencisla Martín explicó que el lema de este año, «¿Creer es saludable? Heridas y culpabilidad», nos sitúa ante una pregunta profunda y actual: «No es una pregunta teórica. Nace del contacto con la vida real, con las personas que sufren, con sus heridas visibles y también con aquellas otras que no siempre se ven, pero que pesan en el corazón: la culpa, el miedo, la soledad, la pérdida de sentido, la necesidad de perdón y la búsqueda de paz».
Asimismo, Sor Fuencisla recordó que, para Hermanas Hospitalarias, el cuidado siempre ha implicado una mirada holística de la persona. «Desde nuestros orígenes, sabemos que cuidar a una persona es acercarse a toda su realidad. Desde los primeros pasos de la Congregación, las hermanas cuidaron la asistencia corporal y espiritual unidas en una misma entrega», destacando que esta unión es la herencia directa de San Benito Menni y nuestras fundadoras.
Salud mental y espiritualidad: consideraciones clínicas
Para brindar la mejor atención posible, es preciso integrar el rigor clínico y profesional con nuestra misión sanadora. En este sentido, la primera ponencia estuvo a cargo del médico psiquiatra Enrique Trujillano y el psicólogo clínico Víctor Padilla. A partir del análisis de estudios e investigaciones recientes, ambos expertos ofrecieron un recorrido sobre la influencia de la espiritualidad en la salud mental, abordando tanto sus aspectos sanadores y positivos como aquellas formas en las que puede tener un impacto negativo, lo que reafirma la necesidad de un abordaje y acompañamiento pastoral sumamente cuidadoso