Iniciamos este Lunes de la Octava de Pascua, acogiendo el saludo de Jesús: ¡Alegraos!, ¡No temáis!, ¡Paz a vosotras!, y lo hacemos en comunión con toda la Congregación, al iniciar nuestra Visita canónica, dentro del proceso de Revitalización qué estamos viviendo.
Esta visita tiene como objetivo reavivar en nosotras la fidelidad al carisma y al espíritu de nuestros Fundadores, fortalecer los vínculos de comunión y estimular al servicio apostólico.
Pedimos que el Espíritu de Jesús disponga nuestro corazón para la escucha, la apertura y disponibilidad a su querer, para cada hermana de la Delegación de Inglaterra. Como Congregación estamos llamadas y comprometidas a revestirnos de entrañas de misericordia acercándonos al Corazón abierto de Jesús. Que la feliz noticia de la Resurrección se manifieste en nuestro rostro, en nuestros sentimientos y actitudes. El es la Vida nueva que nos llena de vida nueva.
Con María, aprendemos a servir desde la sencillez y a ser portadoras de paz y de Hospitalidad.