Durante estos días se llevó a cabo la visita canónica a la comunidad y al centro de Albese, una experiencia vivida en un clima profundamente familiar, de cercanía y comunión. La visita permitió compartir la vida cotidiana del centro, integrándose en su dinámica, acompañando con interés, preocupación y oración el desarrollo de este tiempo tan significativo para la comunidad.
En este contexto, se vivieron jornadas de encuentro y alegría, marcadas también por la visita del Vicario General de la Archidiócesis de Milán. Hermanas, colaboradores, pacientes y familiares participaron activamente, expresando su cercanía y su agradecimiento, y acompañando el recorrido de la Superiora General por las distintas unidades del centro.
La visita canónica se presentó como un signo visible de unidad y de compromiso común con el proyecto de servicio a los enfermos. Para la comunidad de hermanas, fue una oportunidad para renovar el gozo de la vocación hospitalaria y asumir, con responsabilidad y esperanza, el desafío de la revitalización que se está impulsando en toda la Congregación, tanto a nivel personal como comunitario y en la misión.
En este marco, se celebró también en el centro una Eucaristía con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo, durante la cual se administró el sacramento de la Unción de los Enfermos a un numeroso grupo de pacientes. Toda la comunidad participó acompañando y sosteniendo este momento de especial gracia.
La respuesta del personal, de los enfermos y de sus familias, marcada por el interés, la cercanía y la participación, fue recibida con gratitud y sorpresa, confirmando que este camino de renovación y servicio es un horizonte compartido, llamado a dar respuesta a las necesidades de hoy desde una actitud de entrega, compromiso y esperanza.