Buenos días.
Ser luz para el mundo es el tema que ocupa las lecturas de este domingo. El profeta Isaías y el salmista afirman que son luz aquellos que obran la misericordia con los necesitados. Es lo mismo que el evangelista Mateo pide a los que han descubierto en las bienaventuranzas el camino de la felicidad: ser sal que da sabor en medio del mundo para que los demás puedan ver a través de ellos a Dios. Por eso mismo, para no desvirtuar el evangelio de la cruz, Pablo se presentó ante los corintios sin hacer alardes, sino desde la debilidad, aunque con la fuerza del Espíritu.