Cada 1 de septiembre celebramos la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, un momento para reflexionar sobre el acto maravilloso de Dios al crear el cosmos y todo lo que de él resulta: la naturaleza, los animales y nuestros hermanos que comparten esta peregrinación que es la vida.
Esta jornada nos invita a orar por nuestra casa común y a asumir con responsabilidad el cuidado de todo lo creado. Este año, el Papa León nos invita a pasar de las palabras a los hechos, pues «trabajando con dedicación y ternura se pueden hacer germinar muchas semillas de justicia, contribuyendo así a la paz y a la esperanza. A veces se necesitan años para que el árbol dé sus primeros frutos, años que involucran a todo un ecosistema en la continuidad, la fidelidad, la colaboración y el amor, sobre todo si este amor se convierte en espejo del Amor oblativo de Dios» (Mensaje del Santo Padre para la X Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación).
Nuestra respuesta como Hermanas Hospitalarias
Como Hermanas Hospitalarias, nos unimos a este llamado con un espíritu de hospitalidad que trasciende las fronteras humanas para abarcar toda la creación. En nuestra misión diaria, buscamos ser testigos del amor de Dios a través del cuidado integral de las personas, especialmente las más vulnerables, y extendemos ese mismo cuidado al medio ambiente, conscientes de que nuestra salud y bienestar están intrínsecamente ligados a la salud de nuestro planeta.
Promovemos prácticas sostenibles en nuestras comunidades y centros de atención, inspiradas por una fe viva que ve en la creación la obra amorosa de Dios. Así, respondemos al llamado con acciones concretas que reflejan nuestro compromiso con una ecología integral.
En este día de oración por nuestra casa común, recordamos especialmente las palabras de San Benito Menni, fundador de nuestra congregación:
«Contemplando la inmensidad del océano, obra de las manos de mi Dios, me viene cada vez más deseos de amar a mi Jesús, con todo mi alma y mi corazón.»
Que esta jornada nos inspire a profundizar en nuestro amor por Dios a través del cuidado de su creación y nos anime a vivir nuestra misión con responsabilidad y ternura hacia toda vida.